Creo que está quedando bastante claro que me encantan los currys, sin embargo, los currys tailandeses no tienen nada que ver con los indios, son mucho más frescos y con sabores cítricos, sin perder el picante y la mezcla de especias. Los más típicos de la comida tailandesa son el curry rojo, amarillo y verde, en orden de menos a más picante. Yo soy muy fan del verde, pero como en casa no están tan acostumbrados al picante y no era cuestión de asustarles, me decidí por el amarillo que es el intermedio.
Los ingredientes pueden ser un poco difíciles de encontrar, pero merece la pena intentarlo. En Madrid, por ejemplo, no debería ser muy complicado, ya que existen varias tiendas de productos asiáticos en los que podemos comprar todo lo necesario.
Se sirve como una especie de sopa acompañada de arroz blanco, si tenemos la variedad jazmín, que ya venden en muchos supermercados, mejor, pero si no, no pasa nada.


