Esta versión de carbonara está sacada del libro de comidas en 15 minutos de Jamie Oliver, en mi casa ha sido uno de los grandes éxitos del libro. La receta se aleja un poco de la carbonara original, pero me gusta porque sigue siendo una salsa con la base de huevo sin cocinar y queso, y no con nata que es la versión chunga de esta pasta. Hay que comerla nada más hacerla ya que el huevo no debe cuajarse del todo para que la pasta se mantenga suave y jugosa, así que mejor tener a los comensales esperando por la pasta que al revés.
